
IMPORTANTE: La mejor hora para recitar los salmos es durante la luz del día o pocas horas antes del amanecer, después de haberse lavado las manos. Los nombres de DIOS aquí expresados son sagrados y no deben de ser mencionados fuera de las oraciones
Los Salmos son un a colección de alabanzas, DECRETOS y súplicas al Creador, en su mayoría hechas por El Rey David, los hijos de Kóraj y Moisés. Hemos rescatado la traducción más fiel en cuanto a ideas y palabras de su idioma original al español, para que puedas utilizarlas.
Oraciones para mejorar, conseguir y mantener el AMOR
Salmo 121
Canción para las Ascensiones: Alzo mis ojos a las montañas — ¿De dónde vendrá mi ayuda? Mi ayuda vendrá de Adonái, Hacedor del cielo y la tierra. El no permitirá que resbale tu pie; tu guardián no dormita. En verdad, el Guardián de Israel no dormita ni duerme. Adonái es tu guardián; Adonái es tu sombra protectora a tu diestra. El sol no te dañará de día, ni la luna de noche. Adonái te guardará de todo mal; El guardará tu alma. Adonái cuidará tu ida y tu venida desde ahora y para siempre.
Salmo 45
Para el Director del Coro, sobre Shoshaním, por los hijos de Kóraj, un Salmo que enseña a razonar, un canto de afecto: Mi corazón está agitado con un buen tema, Digo: "Mis trabajos son propios de un rey, mi lengua es la pluma de un hábil escriba". Tú eres bello, más que otros hombres, el encanto se derrama sobre tus labios; por lo tanto, Dios te bendecirá para la eternidad. Ciñe tu espada sobre tu muslo, poderoso, tu majestad y tu esplendor. Y ése es tu esplendor: ten éxito, cabalga en verdad y justa humanidad. Que esto te guíe a temibles acciones con tu diestra. Tus flechas son afiladas, naciones caen bajo ti, en el corazón de los adversarios del rey. Tu trono, juez, es por siempre jamás. El cetro de la equidad es el cetro de tu reino. Tú amas la integridad y odias la perversidad; por eso Dios, tu Dios, te ungió con aceite de alegría por encima de tus pares. Mirra, áloes y casia son todas tus vestimentas, más fino que palacios de marfil será el Mío que te agradará. Hijas del rey te visitan, erecta está la reina a tu derecha en joyas de oro de Ofir. Oye, doncella, mira e inclina tu oído, olvida a tu pueblo y a la casa de tu padre. Entonces el Rey deseará tu belleza, pues Él es tu Señor. Prostérnate a Él. Como para la hija de Tiro, con homenaje buscarán tu presencia los más ricos de la nación. Toda la gloria de la princesa está con ella interiormente, de engarces de oro es su atuendo. En prendas bordadas es llevada al rey. Las mujeres vírgenes en su cortejo son sus compañeras, son conducidas a ti. Ellas son llevadas con alegría y júbilo, entran al palacio del Rey. Sucediendo a tus padres, están tus hijos. Los nominarás como líderes por todo el país. Conmemoraré Tu Nombre por todas las generaciones. Por lo tanto, las naciones Te reconocerán por siempre jamás.
Salmo 139
Para el Director del Coro, por David, un Salmo: Adonái, me has examinado, y lo sabes. Conociste mi estar sentado y mi estar de pie; percibes mi pensamiento de lejos. Tú abarcas mi andar y yacer; Todos mis caminos Te son familiares. Pues aún no salía una palabra sobre mi lengua, y he aquí, Adonái, ya la conoce completamente. Tú me rodeaste por delante y por detrás, has colocado Tu mano sobre mí. El conocimiento [para huir de Ti] está más allá de mí; es excelso, no puedo saberlo. ¿Dónde puedo ir [para escapar] de Tu espíritu? Y ¿Dónde puedo huir de Tu presencia? Si asciendo a los cielos, estás allí; si tiendo mi lecho en la sepultura, allí estás. De tomar yo alas como el amanecer y morar en lo más remoto del mar, allí, también estás, Tu mano me orientaría; Tu diestra me sostendría. Si yo dijera: "Ciertamente la oscuridad me oscurecerá", entonces la noche sería como luz para mí. Hasta la oscuridad nada oscurece de Ti; y la noche brilla como el día, la oscuridad es como luz. Pues Tú creaste mi mente; me cubriste en la matriz de mi madre. Te agradeceré, pues fui formado de manera maravillosa e imponente; insondables son Sus obras, aunque mi alma percibe mucho. Mi esencia no estaba oculta a Ti incluso mientras nací en ocultamiento, formado en las profundidades de la tierra. Tus ojos contemplaron mi forma cruda; todas [las ocurrencias] están inscriptas en Tu libro; aun ésas a formarse en días futuros, a Él le son lo mismo. ¡Cuán preciosos me son Tus pensamientos, Dios! ¡Cuán imponentes, [incluso] sus principios! Si los contara, superarían a la arena, aun si yo permaneciera despierto y siempre contigo. Si aniquilaras al malvado, Dios, y los hombres de sangre [a quienes digo:] "¡Apártense de mí!" Ellos Te enaltecen por planes malvados, Tus enemigos [Te] alzan para falsedad. Por cierto, odio a quienes Te odian, Adonái; pelearé con quienes se alzan contra Ti. Los odio con odio extremo; los considero como mis propios enemigos. Examíname, Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos. Mira si hay conducta torcida en mí, y entonces condúceme en la manera del mundo.
Salmo 96
Cantad a Adonái un cántico nuevo; cantad a Adonái, toda la tierra. Cantad a Adonái, bendecid Su Nombre; proclamad día a día Su salvación. Relatad Su gloria entre las naciones, Sus maravillas entre todos los pueblos. Pues Adonái es grande y sumamente alabado, Él es reverencialmente temido por encima de todos los dioses. Pues todos los dioses de las naciones son nada, mas Adonái hizo los cielos. La majestad y el esplendor están delante de Él, el poder y la belleza en Su Santuario. Rendid a Adonái, familias de naciones, rendid a Adonái honor y fortaleza. Rendid a Adonái el honor debido a Su Nombre; traed una ofrenda y venid a Sus atrios. Prosternaos ante Adonái con resplandeciente santidad; temblad ante El, toda la tierra. Proclamad entre las naciones: "Adonái reina"; en verdad, el mundo está firmemente establecido para que no vacile; El juzgará a los pueblos con equidad. Los cielos se alegrarán, la tierra se regocijará; bramará el mar y cuanto lo llena. Los campos y todo lo que hay en ellos se alborozarán; entonces cantarán todos los árboles del bosque. [Se regocijarán] ante Adonái pues Él ha venido, pues Él ha venido a juzgar la tierra; El juzgará al mundo con justicia y a las naciones con Su verdad.
Salmo 133
Canción de las Ascensiones, por David: Mira, ¡Cuán bueno y agradable es cuando los hermanos moran juntos! Como el precioso aceite [puesto] sobre la cabeza, cayendo [en abundancia] sobre la barba, la barba de Aharón que descansa sobre la apertura de su túnica. Como el rocío del Jermón que desciende sobre las montañas de Tzión, pues allí ordenó Adonái la bendición y vida hasta la eternidad.